• Por: María Griselda Ugalde Salazar
  • Presidenta Colegio de Enfermeras de Costa Rica

Hoy no puedo dejar en blanco lo ocurrido con un ciudadano de 16 años que fue hallado fallecido en su vivienda el mes de mayo anterior, un joven que no gozaba del placer en su neurodesarrollo, socio afectivo y de un entorno habitante y de calidad de vida.

En un modelo social que se sustenta en los derechos humanos, la democracia, la libertad y la justicia social, lo ocurrido a este adolescente, nos debe llamar a la acción, pues tal hecho no puede repetirse.

¿Qué pasó en ese entorno? ¿Por qué no pudimos detener la violencia y agresión que le infligieron en su corta vida? Fijamos la atención a juzgar a su familia, que también es victima de una fatídica indiferencia social a los grupos marginales, con escaso o sin ningún factor protectores.

Hoy no solo debemos conmovernos ante ese cruel sorpresivo cuadro de abandono humano y en conjunto con el sistema, dar la lucha para que todo ser humano no sufra de las desigualdades en nuestro país.

Como profesionales de Enfermería, estamos llamados a velar porque los seres humanos, de todas edades, razas y etnias, vivan de una forma digna y no sean nunca violentados sus derechos.

Tenemos una gran responsabilidad como profesionales de la salud, así que hoy les insto a dar esa lucha, no permitamos que otra vida más se pierda ante la indiferencia.

¡Adelante Enfermería!

One thought on “Una gran bofetada a la seguridad y a la justicia social”
  1. Totalmente de acuerdo, vivimos en tiempos donde la indiferencia nos marca notoriamente, donde cada quien se preocupa solamente por sus cosas y no presta atenciòn a lo que sucede en su entorno, debemos tomar la vanguardia no solo como profesionales en efermerìa sino tambièn como ciudadanos, insertos en una sociedad cada dìa màs demandante, no debemos hacernos de la vista ciega a lo que sucede, debemos volver a confiar, a amar, a ser màs solidarios, a involucrarnos màs en las problemàticas sociales, debemos ser protagonistas de buenas historias, que sirvan de ejemplo para todos y todas las que vivimos en este mismo suelo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *