Más de 8 millones de niños nacen con anomalías congénitas por año

  • Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de los Defectos de nacimiento

Priscilla Fernández Flores I unidaddecomunicacion@enfermeria.cr

Las anomalías congénitas son parte de las consecuencias que pueden presentarse durante la etapa de la vida intrauternia.

Se trata de malformaciones estructurales o funcionales que son detectadas durante el embarazo, en el parto o posterior a él. No obstante, estas representan a una de las principales causas de mortalidad infantil, discapacidad y enfermedades crónicas, a nivel global.

Según datos oficiales de la Organización Panamericana de la Salud, los defectos congénitos representan cerca de un 25% de los mortinatos, el 45% de la mortalidad perinatal y la razón principal de las muertes, durante el primer año de vida en el mundo occidental.

Es por esta misma razón que desde el 3 de marzo de 2015, se impulsó la conmemoración del Día Mundial de los Defectos de Nacimiento, fomentada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se busca informar a la población, sobre la presencia de las diversas variedades de anomalías funcionales, enfermedades metabólicas y el cómo prevenir muchas de ellas.

Asimismo, gracias a la colaboración de las 158 organizaciones mundiales que promueven constantemente la prevención y el tratamiento de las malformaciones de nacimientos, se ha podido propagar paulatinamente y sobre todo en la población joven, información veraz para el mejoramiento de la salud reproductiva, materna, infantil y adolescente, con el ánimo de construir mejores estilos de vida en la población.

Factores de riesgo.  Se estima que los trastornos congénitos de mayor gravedad corresponden a las malformaciones cardíacas, el síndrome de Down y los defectos del tubo neural. Sin embargo, según diversos estudios y datos, a lo largo del seguimiento que se le ha brindado a la investigación de malformaciones congénitas, tanto las causas como los factores de riesgo identificados, son variados.

En primer lugar la OMS, encasilla los factores socioeconómicos y demográficos como un posible determinante indirecto de las anomalías congénitas debido a que son más recurrentes en las familias y sociedades de bajos ingresos.

“…Se calcula que aproximadamente un 94% de las anomalias congénitas graves se producen en países de ingresos bajos y medios, en los que las mujeres a menudo carecen de acceso suficiente a alimentos nutritivos y pueden tener mayor exposición a agentes o factores que inducen o aumentan la incidencia de un desarrollo prenatal anormal, en especial el alcohol y las infecciones.” alega la OMS.

Por otro lado, los factores genéticos también incrementan el riesgo de las malformaciones genéticas, principalmente en los casos donde existe consanguineidad, ya que multiplica el riesgo de muerte infantil, la discapacidad intelectual y otras anomalías congénitas entre familiares.

Asimismo, las infecciones, son otro punto determinante para que el feto presente malformaciones genéticas, debido a que si la madre del mismo presenta sífilis o rubéola, puede perjudicar al desarrollo correcto del niño.

Además, la OMS advierte que ante la carencia de una sana salud nutricional de la madre o ante la presenci de enfermedades como la diabetes mellitus o relacionadas al sobrepeso, podría aumentar el riesgo de tener niños con defectos del tubo neural o afectar el desarrollo del embrión.

Finalmente, la exposición materna a ciertos plaguicidas y químicos varios , aumentan el riesgo de que el desarrollo del neonato se vea afectado ante la presencia de alguna anomalía.

En la actualidad, la OMS trabaja junto con otras organizaciones mundiales en la creación de programas para la viginalcia, prevención y atención de dichas anomalías que se presentan antes y después del natalicio.

Si presenta más dudas sobre el tema, acuda a la ayuda de un profesional.

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